jueves, 14 de mayo de 2009

Si Mr. Propper levantara la cabeza...

... O de cómo la china afirmó en repetidas ocasiones y sin ningún pudor que ella limpia todos los días el baño.

Yo en una actitud completamente profesional, al otro lado de la mesa y con las manos juntas respondí... "no tengo ni idea de cómo se dice en inglés pero ¿¿también limpias el W.C??" Que me perdone la suspicacia pero sinceramente no me lo creo. Esta mujer con un increíble (de no creérselo y de grande) atractivo para el sexo opuesto viene del país de las 'beans con eggs' para desayunar que arruinaron mi dieta. Y, seamos claros, allí hay un porcentaje elevado de hyppies blanquecinos que te empujan en el metro mientras dicen "sorry" y que no se caracterizan por la higiene en el hogar.

Tras la revuelta en Casa De Gregorio por las duchas gélidas que nos ha hecho darnos la china, el protagonista de Smallville y su torso cincelado en piedra no han vuelto, y desde luego creo que las posibilidades de que nos cocine las delicias propias del Fu Hao (pollo con almentras, rollitos de primavera, cerdo con bambú y setas...) han desaparecido.

Aun así la alemana ha tenido su momento de gloria. Clark Kent no ama a la china, Clark tiene una novia italiana de 19 años que no se deja tocar el pecho y por eso recurre a las noches en la habitación zulo-ortegalariano con mi compañera de piso oriental.

Tras compartir esta información con la germana dijo "¡Esta chica no tiene autoestima! ¡Ni si quiera está enamorada de él! ahora entiendo que su ex novio la llamase de polpettone" -en español sería algo así como albóndiga gigante-. En fin, creo que la china nos castiga con duchas de agua fría porque su vida sexual es un fracaso, dicho queda.

viernes, 1 de mayo de 2009

De cómo China demostró su poderío de potencia emergente y dejó a Alemania y España boquiabiertas




A los que se pregunten por qué esta página no se actualiza... fácil, porque en estados de felicidad uno se dedica a vivir y no a describir lo que vive. Una muy repipi versión de mí misma con 15 años le preguntó a su profesora de literatura en el colegio por qué Machado había tardado tanto en escribir los poemas que hablaban de la muerte de Leonor. La profesora me contestó... porque las cosas primero hay que vivirlas y luego escribir sobre ellas.

Con tan magnífica excusa nadie puede volver a echarme en cara lo que tardo últimamente en darle algo de vida al blog.

Desde que mi casa se convirtió en un anuncio de Benetton, la confrontación cultural está a la orden del día. Aún no hemos descubierto si Michelle (como se hace llamar la china que en realidad tendrá un nombre como Mi kado o algo que en chino signifique flor de cactus) es más londinense, más sueca o más china.

Mis baldíos intentos por comer comida china gratis han acabado con mi lengua suplicando clemencia tras probar uno de sus platos thai (picante, nada que ver con lo que me trae Fu Hao a casa cuando le hago el pedido). La limpieza es una utopía en la que cabe dejar media hornilla limpia y media sucia y lo de montar muebles no sé si es lo suyo porque no se ha puesto.

La alemana, por su parte, acumula odio y rencor en el cuerpo ese tan esbelto que tiene porque Michelle tiene novio... Bueno, realmente no es porque tenga novio. Si fuera un tipo relleno, llamado Claudio y calvo seguramente no le importaría. Es porque tiene EL NOVIO. El americano que protagoniza Smallville aparece de cuando en cuando en nuestra cocina con el torso desnudo! Y... está con la china.

Lo único que hace que la alemana mantenga la fe en la humanidad y no saque sus impulsos alemanes de exterminio es que la china jura y perjura que por las noches, cuando ella se pone el salto de cama rojo que luego olvida encima de nuestra lavadora, duermen. No le toca un pelo... Novio dice que fácil es que en una de estas el chaval se gire y la deje como un pincho moruno.
Eso mejor que no lo sepa la alemana, que el día de la cena thai recorría con mirada estupefacta la línea invisible entre la china y Keith (así se llama Superman) y me decía por lo bajini "se nota que él está incómodo".

Incómodo o no, la china, que confesaba plantearse seriamente convertirse al islam mientras uno de sus pezones se dejaba entrever cuando se giraba hacia mi lado de la mesa, dice no estar enamorada sino pasar el rato. ¿Se lo puede permitir? Es decir... ¿Acaso existiendo hambre en el mundo podemos permitirnos rechazar un filetaco florentino? Yo estoy a dieta pero no lo rechazaría.

miércoles, 11 de marzo de 2009

De cómo Tomás conoció a la mujer de Woody Allen en un anuncio de Benetton


Abro un ojo para actualizar el blog que tengo muerto del asco... Y digo abro un ojo porque hoy me he puesto las lentillas y cuando no has dormido y te pones el invento adorado por todos los que llevamos gafas de culo de vaso, ves luces -literal- como si te hubieras quedado mirando un foco un buen rato y luego cerrases los ojos... (seguramente un efecto que también provoca alguna droga que no he probado pero que quiero ir a Perú a probar, porque estoy que me voy a Perú y a Matalascañas con la misma alegría).


Pues bien, al más puro estilo Lola Errante el mes de marzo se ha convertido en un mes de gira que más quisieran muchos (por ejemplo Formula V, que ya no es lo que era). Tras la visita de mi padre que llegó bien hasta el portal de mi casa pero de ahí no pasó, vino la de arena.... Arena suaaaave suave blanquita. Después fue Tomás, que afincó su maxi bolso en mi nuevo cuarto de painadora artística y se comió el Banana Cake de la china a carrillos llenos mientras le decía a ella en inglés "it´s so nice" y a mí en español "esto no sabe nada, le ha echado sólo harina... mírala si es como la mujer de Woody Allen, si paece nuestra chacha"... Tóxico pero agradecido, porque luego le estuvo dando tema de conversación.



Regresado Tomás a la piel de toro mi casa vuelve a ser un anuncio de Benetton donde, según la alemana no cabe la otra española (no cabe no por volumen, que tambien, sino porque dice que en Benetton sólo hacen dos tipos de anuncios, esos en los que sale gente guapa de razas diferentes y los de las causas sociales. Ella dice que no podemos mezclar gente guapa con causa social).


La china dice ser medio sueca medio china pero... es china a secas, de padres chinos vamos. Se ríe demasiado, pero creo que eso lo hacen todos por la educación comunista. Debe de ser esa misma educación que la ha traido a mi zulo Ortega-Lariano. Ella habla de clases de yoga con un brasileño en el gimnasio de la sede de la ONU...sí, pero vive en el zulo-alacena.

¡Me muero de ganas de preguntarle si podemos hacer una cena española-alemana-china-sueca!

sábado, 14 de febrero de 2009

De la superación de un "test introspectivo" y la celebración de San Faustino



Después de leer en Internet que San Faustino (santo que el año pasado Tomás y yo celebramos como santo de la amistad y la soltería -idea nada original por lo que he visto-) fue martirizado con un pepino, me doy cuenta de que la red es amplia, sus misterios son insondables y hay mucho desgraciado que escribe chorradas (para muestra, un botón).

Pero la red no sólo da penas, ya lo decía el cantante de Tam Tam Go hace años como un profeta cuando cantaba a su cibernovia ("¿para qué quiero más si me das lo que puedo querer?" -- ¿¿¿estaba loco??? ¿¿era fraile cuando escribió esto??). Yo confieso: la semana pasada me tomé el calabacín con tomate en el que consistía mi cena frente al ordenador y últimamente chateo como una loca y escucho canciones nuevas (incluso canciones inspiradas en el circo, para lo que queda una).

He sido sometida a un artilugio psicológico novedoso. Se trata del "test introspectivo" y consiste en aguantar estoicamente que agredan tu imaginación con la posibildad de un futuro espantoso. Si no huyes creo que ganas que te traigan un desayuno a la cama. En dicho test se me presentaba la tremenda situación de asistir como "tiffosa" a un partido de fútbol de treintañeros con esposas y carritos de bebé... Lo trágico del asunto es que si el partido fuera mañana iría (con los pelos como escarpias, pero iría) seguramente hasta pegando brinquitos por la calle y silbando.

Así, me contratan como secretaria la semana en la que descubro que no sé lo que es la base imponible, me enamoro por Internet tras reirme de forma reiterada (y a sus espaldas) de mi prima cuando me presentó a su novio-conocido-en-un-chat y me apunto a una grada con esposas. Nunca digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.

martes, 20 de enero de 2009

Dame una Corona más...



Esta canción se la escribieron a una persona a la que quiero mucho. "Ojalá nunca cambie esa forma que tienes de estar en el mundo"

lunes, 19 de enero de 2009

De los merodeadores ("Noche de ronda")

A la izquierda y con sudadera amarillo-pollo el capo narcotraficante Salvatore Zazo, detenido en Barcelona el sábado pasado. A la derecha, con sudadera azul y cara pixelada el carabiniero. Puede parecer que la manita que el carabiniero pone tras el brazo del narco es para que no se escape pero yo creo que la manita es para hacerse la foto.

El carabiniero se retrata con el narco como lo haría cualquier otro varón que ha ido de caza y ha vuelto a casa con una buena pieza para la cena. Cierto es que ninguno de los dos es corresponsal porque están bien alimentados.

Ayer el carabiniero pasó a formar parte de mi elenco de seres antipáticos. El género carabiniero me vaciló sin piedad y acabé sin ver el concierto al que había ido y cantándole las cuarenta a dos de ellos en españo-italiano (porque el español suena como más agresivo y alemán todavía no sé hablar).

El carabiniero pertenece a la especie "hombre-merodeador" que es una variante del "anciano de parque comedor de pipas". El merodeador se pasea como labor principal. Puede pasearse y gritar improperios, pasearse erguido dándose importancia o pasar cien veces en veinte minutos por delante tuyo mientras grabas una crónica. Éste último me inquieta, incluso más que el que finge hacer footing cuando realmente corre haciendo círculos a tu alrededor con expresión curiosa.

Pidamos a los cielos al menos que uno de estos corredores me ayude a atrapar al gitano rumano que le pone ojitos a mi bolso si decide algún día hacerse con él.

jueves, 15 de enero de 2009

De la verdad de la frase "me sale más barato comprarte un vestido que invitarte a cenar"


He aquí la imagen de la discordia. Momento fotografiado en una noche berlinesa de julio y utilizado después para ahuyentar ligues potenciales por parte de mi amiga Sol. Aunque parezca que acabé con las existencias del bar, realmente sólo había pedido un cóctel y un helado...

A pesar de que sé que levantaré ampollas entre los varones españoles con esta afirmación (por alguna razón odian a los hombres que no mujeres itaianos con bastante pasión), entiendo que a las mujeres les atraigan los italianos.

El italiano de a pie ha sido educado por la italiana. La italiana le ha enseñado que para tocarle un pelo tiene que realizar una inversión de tiempo y dinero, tiene que abrir la puerta y dejarla pasar antes que él, pagar la cena, ofrecerle el abrigo si hace algo de frío y saber esperar. Emprende un "corteggiamento", palabra que a mí personalmente me suena a lo que debió de hacer mi abuelo con mi abuela antes de dejarla embarazada de mi tío.

La española llega a este país y, siempre con el miedo a ahogarse por las intensas lluvias, ve como el italiano, que en general dice veinte mentiras por minuto, la trata como si no hubiera otra mujer en el mundo. A la española eso le gusta... Le llama la atención que la acompañen siempre a casa en coche y le paguen las cenas. Eso sí, el italiano suele acabar revelándose como lo que es tarde o temprano (nada bueno)... Yo sólo digo que el espíritu este del cortejo tiene su gracia y sí... sale más barato comprarme un vestido que llevarme a cenar.