
Hay veces en las que tú quieres ir despacio pero Cáncer se junta con Capricornio y te ves envuelta en una carrera. Y de repente estás el sábado en el Ikea eligiendo cojines y preguntándote en qué momento te convertiste en tu madre. Sobre todo cuando, después de limpiar el suelo con el producto-especial-para-no-dañar-la-madera, gritas un "¡quítate los zapatos de la calle!" al oir que la puerta se abre.
Amancebarse es un proceso natural, lógico, que implica cierta madurez... que da miedo. Quizá por eso mis mecanismos de defensa ponían en acción este fin de semana escenas de Cómo perder a un chico en diez días reconcentradas. No sólo le quité a Novio el resumen de los goles del Madrid a golpe de mando, sino que cuando volvió del baño en la tele estaba Titanic. Más que por ganas de ver la película, por ganas de ver cómo reaccionaba. Porque, como decía Groucho "no quisiera pertenecer a ningún club que aceptase como socio a alguien como yo" y yo me conozco... si quiere vivir conmigo algo raro tiene que tener este chico.
Una de las características de tener pareja es que tu círculo social se amplía. Pues bien, me siento tremendamente afortunada. Lamentablemente mi humor renegrido sale a la luz cuando estoy con sus amigos y tampoco ayuda demasiado que a mí no me guste el queso y ellos fumen como carreteros. Pero dejando aparte matices son encantadores y me recibieron desde el primer día con los brazos abiertos (siempre la idea de que a Novio iban a devorarlo sus gatos y yo aparecí como alternativa).
Balance de las dos primeras semanas:
- Conocimiento del Medio: 8
- Salida al Ikea un sábado por la tarde: 6,5
- Conocimiento de mi restaurante favorito: 10
- Pasar muuuuuuuuchas horas juntos: 7
- Gestión del tabaquismo: 5
- Gestión de manías femeninas y Titanic: 5
- Socializaciones varias: 7
Comentarios: Semanas no premenstruales